Otro rasgo que comparten las hormigas marabuntas es que, a diferencia de la mayor parte de especies de hormigas, estos «ejércitos» no construyen hormigueros permanentes, y una colonia de hormigas guerreras se mueve casi sin cesar durante su existencia. Todas las especies son miembros de la familia Formicidae, pero hay varios grupos que han desarrollado de forma independiente el mismo síndrome ecológico y de comportamiento básico. Este síndrome se conoce a menudo como «comportamiento legionario», y es un ejemplo de evolución convergente.
Las hormigas marabuntas tienen dos fases de actividad: una fase nómada (errante) y una fase estacionaria (sedentaria).